Cartas para el corazón

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Cartas para el corazón, Como bien ya sabes aquí te tenemos acostumbrados a escribir cartas de amor, cartas para familiares y demás, si bien no nos movemos de esas temáticas a veces es necesario hacer pequeños cambios en dichas...


¡Envíanos tus cartas de amor!

Cartas para el corazónComo bien ya sabes aquí te tenemos acostumbrados a escribir cartas de amor, cartas para familiares y demás, si bien no nos movemos de esas temáticas a veces es necesario hacer pequeños cambios en dichas cartas para salir de la rutina de las cartas mencionadas anteriormente.

En esta ocasión lo que haremos será mostrarte cartas dedicadas al corazón, cartas que te harán emocionar de tan solo leerlas y que además podrás dedicárselas a esas personas que te han hecho bien en tu vida, y porqué no leerlas en esos momentos en donde necesitas un apoyo emocional y no lo consigues por parte de tus afectos.

Te recomiendo que leas cada una de las cartas que te ofrecemos aquí y que luego elijas cual puede ser la mejor, pues si tu objetivo es emocionar a 3eros deberás hacer el doble de trabajo ya que no todas estas cartas están dirigidas a esas personas que amas y es que algunas son muy personales y no consiguen el mismo efecto que las cartas de amor o cartas para novios/novias.

En pocas palabras estas cartas están dedicadas al corazón, y no lo decimos literalmente, pues las cartas son escritas con el objetivo de llegar a las emociones personales para que luego florezca ese sentimiento que la persona lleva durante vario tiempo y que no puede expresar con sus propias palabras.

Si quieres entregar estas cartas te recomiendo que las escribas a puño y letra, pues esto le dará a la carta un carácter más personal que la hará ideal si lo que buscas es que la persona que la tiene que recibir quede sorprendido al ver la misma.

Sin mucho más que agregar a continuación te dejamos las cartas que te prometimos anteriormente; las cartas para el corazón.

En un pedacito de momento…

Escuchas el sonido del viendo, recorriendo los alrededores con gran emoción mientras que las delicadas hojas doradas caídas de esos arboles mas viejos que tu conciencia crujen como si de pequeños seres se tratasen deseando con fervor obtener tu atención.

Las nubes cambian de formas, se alargan, se enchican, todo según sus anhelos, haciendo cambiar el pedacito de mundo de apariencia con figuras que el humano ni siquiera podrá algún día llegar a distinguir con precisa definición.

El cielo te observa reflejando todo su esplendor en cada poro de tu piel. Es azul e inmenso. Esta en todas partes, tan poderoso como hermoso, recordándote la esencia mas pura de la misma vida.

El calor rosa tus mejillas, te va acariciando suavemente sin que te des cuenta. Te sientes bien, no mal ni estupendamente, pero si bien, Y ni siquiera sabes por que.

Una mariposa volando entre las ramas, derramando belleza con cada suave aleteo. Dando una vista tan inolvidable como inmortal, llena de tantos colores que nunca jamas se podrán realmente diferenciar.

Escuchas voces a lo lejos, una suave, otra mas aguda, hablando de cosas tan superficiales como indefinidas que le dan sentido hasta a la mas condescendiente de las vidas.

A lo lejos distingues a una anciana, caminando con sus calcetines verdes hasta los tobillos, simbolizando el paso del tiempo. Demostrando el poder del ser humano, de la raza que todo lo puedo y que le teme a menos de lo que debería.

Y después esos ojos, unos encantadores ojos azules como el océano, observandote desde lo infinito de lo finito. Pensando en mil y un maneras de como acercarte a ti y obtener una sonrisa  que brille de alegría.
El momento tiene una delicadeza tan encantadora y sutil que rosa la fragilidad.
Pero estas demasiado concentrado en tu futuro como para disfrutar de este pequeño e irrepetible presente.
Eso pasa, y mas seguido de lo que nos deberíamos permitir.

Y mientras nos sigamos negando a compartir…

Si los humanos solo amáramos hacer el bien, sería un mundo demasiado perfecto como para a la vez desear, entre otros, la sinceridad. Así que por el contrario, necesitamos de la cruda realidad para discernir entre lo sensato y lo inalcanzable. Pero exageramos, exageramos todo el tiempo. Nadie nos prohibe darnos los menores y al mismo tiempo mas grandes placeres de la vida, esos privilegios que tanto despreciamos. Y no solo despreciamos a personas, ni a cosas, sino que nos despreciamos a nosotros mismos. Buscamos la perfección hasta en lo mas nítido de nuestro ser, en cada instante, con cada respiración, sin siquiera notarlo. Todo lo que hacemos lo hacemos por nosotros, con el único propósito de sentirnos poderosos, mas listos que los otros, nada es por nadie mas, aun que cueste aceptarlo. Solo que, que es lo que creemos creer necesitar? Nos alejamos de las personas que nos aman, pues muchos nos aman, solo que ni siquiera queremos notarlo. Amamos a muchos, a mas de los que deberíamos, y eso en algún momento conlleva a la soledad. Muchos odian palabras bonitas, ser tocados, las sonrisas, mientras que también nos cuesta compartirlas, aun a sabiendas que siendo seres humanos, la felicidad del otros influye la nuestra. No lo aceptamos. No estamos conscientes de eso. La vergüenza nos invade, nos carcome la piel y nos obliga a alejarnos de todo lo incalculable que el mundo nos ofrece. No queremos dar felicidades y al mismo tiempo nos negamos a obtenerla. En realidad son simples acciones que nos dan alegría, pero nos gusta la vida dura. Nos negamos a compartir.

Bajo algunas circunstancias

La tierra y cada ser tiene vida, cosa que se asocia a la perfección con colores, con olores, con sonidos. Y una vez que se pierden las ganas de distinguir entre el blanco y el negro a los demás sentidos se les va restando importancia hasta desaparecer en un desierto tan frió que hierve la sangre al rojo vivo dentro de tu propio ser. El resplandor de la magia que se esconde hasta detrás de las cortinas no es mas que polvo sin importancia que en algún momento dejara de querer volar para hacerse notar. Cada paso que das deja rastros de escombros cuyo cimiento tuvo lugar antes de que tu conciencia decidiera abandonarte. Las notas musicales no son mas que sonidos sin principio ni fin que te insultan al recordarte que no importa que tanta belleza haya en el universo, tu capacidad por intentar ser feliz se ha quedado atrapado en tu infierno personal. La gente ya no es gente, si no pedazos del gran pedazo de planeta en el que inconscientemente habitas. Muerte, vida, es lo mismo. Ambas te tienen aferrado mediante el miedo y te ahogan con desilusiones.

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